Productividad en tiempo de pandemia

13.04.2020

Hay personas que entienden la productividad como la capacidad de hacer muchas cosas y estar "muy ocupado". Hacer rápido, para hacer más. 

En realidad estar ocupado no tiene nada que ver con ser productivo. Ser productivo consiste en obtener resultados en base a objetivos previamente definidos. 

Si trabajar todo el día te mantiene ocupado pero no cumplís con los objetivos, significa que algo está fallando. La clave de la productividad no está en tener ocupado cada minuto del día, sino centrarse en las tareas correctas. 

Tener foco y saber en qué ponerlo para alcanzar "esos" resultados. La tecnología es una gran aliada de la productividad, pero también puede ser tu peor pesadilla al momento de alcanzar tus metas. Y si nos dejamos llevar por la cantidad de impactos a los que estamos sometidos mientras estamos online, las consecuencias inmediatas serán: 

· Dispersión. 

· Agobio.

· Frustración. 

¿Te suena alguna de estas palabras? Entonces, es probable que estés sufriendo el "Síndrome del Objeto Brillante".

El síndrome del objeto brillante

El Síndrome del Objeto Brillante (Shiny Object Syndrome) o "la enfermedad de la distracción" afecta a quienes pasan muchas horas del dia trabajando detrás de la pantalla de cualquier dispositivo conectado a internet : ya que estamos tentados por una enorme cantidad de distracciones: las redes sociales, whatsapp, el correo electrónico, artículos de blogs, el periodico digital , etc. etc. etc. ...

Lo habitual es que abras el navegador con la intención de buscar algún dato para tu trabajo o desarrollar una determinada tarea y por el camino atendes las notificaciones de Instagram o Facebook (total, es un minuto), respondes varios emails (total, son solo 5 minutos), te entretenes en un artículo que ha despertado tu interés (total, leerlo solo te llevará 3 minutos) o acabes perdido en algún video de youtube.

A cada "click" que das aparece algo que llama tu atención. O lo que es lo mismo: aparecen constantes "objetos brillantes" ante los que sientes que tienes que dejar de hacer lo que estés haciendo.

Y casi sin darte cuenta, caíste en el "Síndrome del Objeto Brillante".

¿Cuál es el posible resultado?

Has perdido varias horas, sino toda la mañana (o tal vez el día entero) y no has hecho nada productivo relacionado con el objetivo por el que te conectaste.

Las horas han pasado y no terminaste ninguna de las tareas que te habías propuesto al comenzar la jornada.

A pesar de tu intención inicial, te has dejado deslumbrar por historias, pero ninguna de ellas te ha ayudado a avanzar a conseguir los objetivos propuestos. (si realmente estaban definidos...)

En LA ODISEA de Homero, cuando Ulises regresaba a Itaca, también tuvo que enfrentarse a sus propios objetos brillantes: los cantos de las sirenas. El poder de atracción era tan fuerte que para evitar la tentación y no perder de vista su objetivo, pidió a su tripulación que lo amarraran con cuerdas al mástil de su barco.

Ulises encontró el modo de combatir el "Síndrome del Objeto Brillante", pero ¿qué podés hacer vos para luchar contra él?

1) Definí un plan de acción

Todos caemos inexorablemente en el Síndrome del Objeto Brillante en algun momento. El problema es cuando te atrapa y ser improductivo se convierte en tu rutina habitual. Así que para cambiar la tendencia y conseguir foco, lo primero que necesitas es un plan de acción.

Un plan de acción te guía, ayudándote a saber en todo momento cuál es el siguiente paso, cuál es la siguiente tarea que tenes que hacer para evitar procrastinar o acabar desviándote de tu objetivo principal.

Pero claro, para saber cuál es tu objetivo principal, primero tenes que decidir qué queres conseguir alcanzar.

Seguramente tengas en mente alcanzar varios objetivos distintos.

Pues en lugar de trabajar en varios de forma paralela, céntrate en uno solo y conviértelo en tu principal objetivo.

Ahora, define qué acciones concretas tenes que hacer para llevarlo a cabo, empieza a trabajar en ello y NO pases al siguiente objetivo hasta que este no lo hayas terminado.

Si intentas realizar 5 proyectos a la vez, tardarás 5 veces más en terminar cada uno de ellos y acabarás desmotivado porque no ves resultados.

Y si el objetivo es ambicioso y llevará mucho tiempo acabarlo, divídelo en subobjetivos que puedas alcanzar en lapsos de tiempo previamente determinados.

2) Planifica en bloques de tiempo

Esto del plan de acción suena bien, pero la verdad es que llevarlo a la práctica y ser capaz de resistir a las distracciones no es tan fácil como decirlo.

Sentarte a trabajar en una sola tarea y mantener la concentración cuesta.

Por eso, te recomiendo que trabajes en bloques de tiempo.

Una buena técnica es la de "Pomodoro", que consiste en trabajar durante 25 minutos y descansar durante 5.

Puedes usar el temporizador del teléfono celular o alguna alarma preestablecida.

Cuando lo pruebes te darás cuenta de que los bloques de tiempo son una extraordinaria manera de mejorar la productividad y el rendimiento.

Por otro lado, cuando planifiques las tareas en las que trabajarás al día siguiente, bloquea en tu agenda los intervalos de tiempo que necesitarás para ejecutarlas.

Es decir, establece un inicio y un final para cada acción, de modo que sabrás en cada momento qué deberías estar haciendo (y será más sencillo mantener a raya los objetos brillantes tentadores).

A medida que practiques, te resultará cada vez más fácil trabajar concentrado en una tarea sin distraerte, porque habrás creado el hábito.

3) Anota tus pensamientos productivos

La mente es un hervidero de pensamientos e ideas. Cada día se te ocurre algo nuevo. Y al día siguiente, más. Y suma y sigue.

Lo importante es que registres ideas y pensamientos que te acerquen al logro de tus objetivos, para sacarlas de tu cabeza y que no te distraigan ni te hagan perder el foco.

Cuando termines tus tareas prioritarias podrás revisar tu lista de ideas y valorar si merece la pena invertir tiempo y esfuerzo en ellas o en realidad no están alineadas con tus objetivos.

Guarda todas las ideas en un único lugar, para no perder tiempo buscando dónde las apuntaste. teléfono celular o la agenda de toda la vida, pero siempre el mismo sitio. 

Editado sobre de nota de Juan Miguel Olivares Merlos